La primavera ya está aquí, el aumento de luz, las temperaturas más elevadas, el Sol ... a todos nos entran ganas de viajar y ver mundo.
Las ofertas están en auge, los precios de invierno aún siguen activos... pero hay que darse prisa.
Las islas griegas y Tunez son los reyes en esta época. Las temperaturas en el norte de África aún no son elevadas y las excursiones son muchísimo más agradables en estas fechas.
La
excursión desde el puerto de La Goulette incluye tres imprescindibles: la Medina, las ruinas de Cartago, y Sidi Bou Said. Nada más pasar el control de aduana del puerto, encontrarás
infinidad de taxis
(la mayoría son monovolúmenes con capacidad para 8 personas), con
quienes podrás acordar el itinerario de tu excursión y su precio.
La ruta recomendada es visitar primero
Sidi Bou Said , para dirigirnos después a
Cartago y a la
Medina de Túnez. Los
precios oficiales
para esta ruta van desde los 60 € para 4 personas a los 100€ para 8
personas, pero no olvides regatear y pagar el importe acordado cuando te
dejen de regreso en el puerto.
En el caso de tener más de tiempo también puedes tomar el
tren de cercanías TGM
(la estación está a unos 10 minutos a pie del puerto), aunque dados los
tiempos tan ajustados de que se dispone en un crucero, lo mejor es
tomar un taxi.
En mi opinión gracias a sus casas encaladas, sus puertas azules, sus ventanas con rejas y celosías, y por supuesto sus increíbles vistas al mar azul turquesa,
Sidi Bou Said es una de las ciudades más bonitas de Túnez. Se agrupa en torno a una mezquita y a la
zaouia
de Sidi Bou Said, santo sufí del siglo XIII que se instaló aquí cuando
regresó de su peregrinación a La Meca, convirtiendo la ciudad en el
centro del sufismo y lugar de peregrinación.
si lo prefieres, un poco más adelante se halla el
Café Sidi Chabaane des Delices, cuya terraza ofrece unas panorámicas privilegiadas sobre el Golfo de Túnez y el puerto deportivo, al igual que desde el
faro que hay más arriba, construido sobre un antiguo
ribat del siglo XIX.
Y por supuesto, CARTAGO
Declarada
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO,
Cartago
fue una de las ciudades más poderosas del mundo antiguo, de la que hoy
sólo quedan unas pocas ruinas. Fue fundada en el año 814 a.C por los
fenicios y en el siglo IV a.C ya era la metrópolis más pujante de esta
parte del Mediterráneo. La ciudad fue destruida durante las guerras
púnicas, pero resurgió de sus cenizas bajo el imperio romano. Detrás le
siguieron los vándalos, los bizantinos y los árabes, para caer en ruina
en el año 695.
Cartago se asienta en el entorno de la
Colina Byrsa
que se eleva en una posición dominante sobre el Mediterráneo, donde se
hallaba una inexpugnable fortaleza protegida con triple muralla y el
templo de Eshmún. En las laderas de la colina se construyeron las
grandes residencias de la aristocracia cartaginesa.
Las ruinas que hoy podemos ver son principalmente de la época romana:
el circo, el anfiteatro, el teatro, la acrópolis, el acueducto, las villas romanas y sobre todo, las
Termas de Antonino, estas, en su momento, fueron las más grandes de África. Sus
altísimas bóvedas descansaban sobre 8 grandes columnas de arenisca
gris, y el
frigidarium era del tamaño de una catedral. Hoy sólo
se conservan fragmentos de algunas columnas y de las bóvedas.